Cirugía de Reemplazo Articular

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Información básica

  • En los EE. UU. se realizan aproximadamente 790,000 reemplazos de rodilla y más de 450,000 reemplazos de cadera al año. Estos números siguen aumentando a medida que nuestra población envejece.
  • El reemplazo total de la articulación es uno de los tratamientos más seguros y confiables de cualquier campo de la medicina. Hoy en día, se espera que un reemplazo de rodilla o cadera dure 20 años o más. De hecho, para la mayoría de los pacientes, una cirugía de reemplazo articular total es una solución de por vida para la artritis de cadera o rodilla.
  • Solo se debe pensar en el reemplazo total de la articulación como una posible opción de tratamiento después de que los intentos razonables por controlar la enfermedad a través de métodos no quirúrgicos fueron ineficaces.
  • Antes de someterse a la cirugía, hable con su médico de atención primaria para asegurarse de que su salud es lo suficientemente buena para soportar la anestesia y la rehabilitación asociadas a esta cirugía.
  • Luego de un reemplazo articular, existen limitaciones específicas y restricciones de actividades que deben revisarse antes de realizar el tratamiento.

Habitualmente, la cirugía de reemplazo articular se recomienda a pacientes con enfermedad articular en su última etapa (casi siempre, en la rodilla o la cadera) que probaron el tratamiento no quirúrgico, pero siguen teniendo una desmejora funcional y un dolor incapacitante. El reemplazo articular es una cirugía extremadamente eficaz si se hace en el momento indicado y para tratar el cuadro correcto.

En la cirugía de reemplazo articular moderna se quita el cartílago desgastado de ambos lados de la articulación y, luego, se reviste la articulación con un implante de metal y plástico que tiene una apariencia similar a la de su articulación y funciona prácticamente igual. Casi todas las articulaciones del cuerpo se pueden reemplazar, aunque la mayoría de los procedimientos se realizan en la cadera o la rodilla.

En los últimos 30 años, las técnicas quirúrgicas mejoraron y se desarrollaron nuevos materiales para los implantes, lo que convirtió al reemplazo articular total en uno de los procedimientos más confiables y duraderos en cualquier campo de la medicina.

¿Qué factores determinan que la cirugía articular es la opción adecuada?

La artritis grave o en su etapa más avanzada puede ser el resultado de distintos problemas como la osteoartritis, la artritis reumatoide y otras enfermedades articulares inflamatorias, lesiones o fracturas previas en la articulación, infecciones en la articulación y otras afecciones poco frecuentes como la osteonecrosis (también llamada “necrosis avascular”). Todos estos problemas dañan las distintas estructuras de la articulación y, en algún momento, producen un daño importante e irreversible, lo que lleva a la disfunción de la articulación.

El reumatólogo es el profesional más capacitado para tratar ciertos tipos de artritis, como la reumatoide u otra clase de artritis inflamatoria, ya que se especializa en el tratamiento de estos trastornos. Habitualmente, un médico de atención primaria, un reumatólogo o un cirujano ortopédico pueden tratar los problemas articulares más frecuentes, como la osteoartritis. Si el tratamiento para la artritis que recomienda su médico se vuelve menos eficaz, el reemplazo articular puede ser una buena opción para usted. Estos profesionales son los más calificados para determinar si el reemplazo articular es la manera adecuada de tratar su afección.

La definición de “adecuado” en el reemplazo articular total cambia permanentemente. Por lo general, no hay un límite máximo de edad para los candidatos al reemplazo articular. En cambio, la decisión se toma en función del estado de salud general y la buena condición física del paciente, y la medida en la que la artritis afecta a la calidad de vida.

Si bien son pocos los pacientes que se encuentran en un estado de salud perfecto, la mayoría de las personas que se someten a un reemplazo articular deben estar lo suficientemente saludables o preparados médicamente, para que la cirugía pueda realizarse de manera segura. Antes de someterse a la cirugía de reemplazo articular, hable con su médico de atención primaria para asegurarse de que su salud es lo suficientemente buena para soportar la anestesia y la rehabilitación asociadas a la cirugía.

¿Cómo se diagnostica la necesidad de una cirugía articular?

En la mayoría de los casos, la artritis u otros problemas articulares que pueden tratarse con una cirugía de reemplazo de la articulación se pueden diagnosticar por medio de una simple radiografía. Deben tenerse en cuenta otras causas del dolor de cadera o rodilla, ya que el dolor de espalda puede confundirse fácilmente con el dolor asociado a la artritis de esas articulaciones en particular, y el dolor de la cadera con artritis puede desplazarse a la rodilla en algunos casos. La inflamación de las estructuras de tejido blando que rodean la articulación puede causar tendinitis o bursitis, lo que puede confundirse con el dolor asociado a la artritis. En general, su médico puede determinar la causa real del dolor por medio de un examen exhaustivo y una radiografía de rutina.

Prevención

Es posible minimizar la necesidad de una cirugía de reemplazo articular mediante el tratamiento médico integral de la artritis. Los medicamentos para tratar la artritis, los ejercicios con menos impacto (p. ej., nadar, caminar, andar en bicicleta, entre otros), la pérdida de peso, los suplementos nutricionales y las inyecciones articulares pueden ayudarlo a vivir con su cuadro de artritis el mayor tiempo posible. Cuando estos tratamientos ya no sean eficaces y usted tenga dolor y disminución de la función de la articulación, la cirugía de reemplazo articular puede aliviar el dolor y restaurar la calidad de vida que perdió a causa de la artritis.

A pesar de las mejoras en la cirugía de reemplazo articular total, no se espera que los resultados de estos procedimientos duren toda la vida en pacientes jóvenes y activos con artritis. En algunos de estos casos, los procedimientos destinados a preservar la articulación, como las osteotomías (extirpación del hueso muerto y reposicionamiento del hueso restante), los desbridamientos articulares o “limpiezas” y el trasplante de cartílago pueden ayudar a retrasar la cirugía de reemplazo articular.

Vivir con un reemplazo articular

Por lo general, luego de un período de recuperación relativamente corto, los pacientes que se sometieron a una cirugía de reemplazo articular vuelven a tener un nivel de actividad alto. El tiempo de recuperación luego de la cirugía depende del nivel de actividad que tenía el paciente antes del procedimiento, el estado físico y de salud en general, el grado y la duración de la incapacidad física antes de la cirugía, el tipo de procedimiento, y las expectativas y la motivación del paciente. La fisioterapia y la terapia ocupacional después de un reemplazo articular son muy importantes.

Casi siempre, las limitaciones físicas a largo plazo se deben a otros problemas ortopédicos o reumáticos (artritis grave en otras articulaciones, lumbalgia crónica) o a problemas de salud importantes (enfermedades cardíacas, respiratorias u otras afecciones crónicas) más que a los resultados del reemplazo articular. Por lo general, las personas que se someten a reemplazos de cadera o rodilla pueden volver a realizar actividades de bajo impacto sin limitaciones, como nadar, practicar ejercicios acuáticos, caminar, andar en bicicleta, hacer gimnasia aeróbica de bajo impacto y jugar al golf y al tenis en dobles.

La mayoría de los cirujanos ortopédicos recomiendan no realizar actividades de alto impacto ni las que sobrecargan las articulaciones, como levantar objetos pesados, correr o saltar. Sin embrago, muchos pacientes retoman sus actividades cotidianas sin limitaciones luego de un reemplazo de cadera o rodilla.

Aunque por lo general los pacientes alcanzan un rango de movimiento funcional luego de la cirugía de reemplazo de cadera, en algunos casos, pueden excederse los límites del movimiento de la articulación, lo que hace que se disloque por fuera de su posición normal. La educación del paciente y su comprensión de los límites del reemplazo de cadera total, en especial de la posibilidad de dislocación y de las restricciones en el rango de movimiento, puede ayudar a minimizar la incidencia de esta complicación. Luego de un reemplazo articular, se debe recomendar a los pacientes que hablen con sus cirujanos acerca de las limitaciones específicas, las precauciones y las restricciones en las actividades.

Actualizado en diciembre de 2020 por Cheryl Crow, máster en terapia ocupacional (MOT), terapeuta ocupacional certificada y licenciada (OTR/L), y revisado por el Comité de Comunicaciones y Mercadotecnia del Colegio Estadounidense de Reumatología.

La presente información se proporciona con el único fin de brindar educación general. Para el asesoramiento médico profesional, el diagnóstico y el tratamiento de afecciones médicas o de salud, consulte a un proveedor de atención médica calificado.

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