Artritis Reactiva

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Datos Importantes

  • La artritis reactiva puede afectar los talones, los dedos de manos y pies, la espalda baja y las articulaciones, en particular de rodillas y tobillos.
  • Si bien suele desaparecer sola, la artritis reactiva puede ser prolongada y ser lo bastante grave como para requerir una visita a un especialista. Existen tratamientos eficaces para esta enfermedad.
  • La artritis reactiva suele aparecer con más frecuencia en varones de entre 20 y 50 años.
  • La mayoría de los casos se producen como un episodio de corta duración. En ocasiones puede volverse crónica.

Es una forma dolorosa de artritis inflamatoria (enfermedad de las articulaciones causada por inflamación). Se produce en reacción a una infección provocada por ciertas bacterias. En la mayoría de los casos, estas bacterias se encuentran en los genitales (Chlamydia trachomatis) o en el intestino (Campylobacter, Salmonella, Shigella y Yersinia). La clamidia es una enfermedad de transmisión sexual. Muchas veces no tiene síntomas, pero puede provocar una secreción tipo pus o acuosa de los genitales. Las bacterias intestinales pueden provocar diarrea. Si desarrolla artritis dentro del mes de sufrir una diarrea o una infección genital, en especial con secreción, consulte a un profesional de la salud. Puede tener artritis reactiva.

En el pasado, recibía el nombre de "síndrome de Reiter". Ahora pertenece a la familia de la artritis llamada "espondiloartritis".

¿Qué causa la artritis reactiva?

Las bacterias inducen (causan) artritis al distorsionar las defensas del cuerpo contra las infecciones y su entorno genético. La forma exacta en que cada uno de estos factores influye en la enfermedad varía de un paciente a otro. Esto es un foco de investigación.

La artritis reactiva puede tener algunas de las siguientes características o todas ellas:

  • dolor e hinchazón de ciertas articulaciones, con frecuencia rodillas y tobillos
  • hinchazón y dolor en talones
  • hinchazón generalizada de dedos de pies y manos
  • dolor lumbar persistente, que tiende a empeorar por la noche o en la mañana

Algunos pacientes con este tipo de artritis también presentan enrojecimiento e irritación ocular. Otros síntomas incluyen ardor al orinar y erupción en las palmas de las manos o las plantas de los pies.

¿Quién contrae artritis reactiva?

Las bacterias que causan artritis reactiva son muy comunes. En teoría, podría desarrollarse la enfermedad en cualquier persona que se infecte con esos gérmenes. Sin embargo, muy pocas personas con diarrea bacterial en verdad llegan a tener un caso grave. Sigue sin aclararse el rol de la infección con Chlamydia que no produce síntomas. Es posible que algunos casos de artritis de causa desconocida se deban a esa bacteria.

La artritis reactiva suele aparecer con más frecuencia en varones de entre 20 y 50 años. Algunos pacientes portan un gen llamado HLA-B27. Los pacientes con un resultado positivo de análisis de HLA-B27 muchas veces tienen una aparición más repentina e intensa de los síntomas. También tienen más probabilidades de tener síntomas crónicos (de larga duración). Sin embargo, los pacientes que no tienen el gen HLA-B27 pueden igual desarrollar artritis reactiva luego de exponerse a un organismo que la cause.

En quienes tengan un sistema inmunitario debilitado debido a sida y a VIH también puede desarrollarse esta afección.

¿Cómo se diagnostica la artritis reactiva?

Los reumatólogos son expertos en el diagnóstico de la artritis y otras enfermedades reumáticas. Otros médicos pueden sentirse menos cómodos para diagnosticar artritis reactiva. Esto se debe a que el diagnóstico se basa en características clínicas y no en pruebas.

Lo principal es el análisis de los síntomas de infecciones inducidas y la aparición de participación típica musculoesquelética (articulaciones y músculos). Los médicos podrían solicitar un análisis de orina para verificar si el paciente está infectado con clamidia o una prueba para identificar el gen HLA-B27. Para verificar la presencia de la bacteria Chlamydia, se realiza el análisis de una muestra de orina o un hisopado de genitales.

¿Cómo se trata la artritis reactiva?

El tipo de tratamiento depende de la etapa de la enfermedad.

La etapa temprana se considera aguda. La inflamación aguda puede tratarse con antiinflamatorios no esteroideos (o AINE). Estos fármacos suprimen la hinchazón y el dolor. Algunos de ellos son: naproxeno (Aleve), diclofenaco (Voltaren), indometacina (Indocin) o celecoxib (Celebrex). La dosis eficaz exacta varía de un paciente a otro. También varía el riesgo de sufrir efectos secundarios con estos medicamentos, como hemorragia gastrointestinal. Su médico evaluará su riesgo de ese efecto si le sugiere un AINE.

La etapa tardía de la artritis reactiva se considera crónica. En el caso crónico, puede requerirse tratamiento con un fármaco antirreumático modificador de la enfermedad (o FARME) como sulfasalazina o metotrexato. La sulfasalazina puede ser más útil cuando desencadena la enfermedad una infección gastrointestinal. En algunos casos, las articulaciones muy inflamadas pueden tratarse con inyecciones de corticosteroides (cortisona). En casos más graves, se pueden utilizar medicamentos inmunosupresores más fuertes llamados "biológicos", como etanercept (Enbrel) o adalimumab (Humira).

Hable con su médico sobre lo que puede esperar del tratamiento con AINE y FARME. Hay nuevas investigaciones que indican que el uso prolongado de dos o más antibióticos podría ser eficaz en pacientes con artritis reactiva crónica inducida por clamidia. Sin embargo, se requieren más estudios.

Actualizado en marzo de 2017 por Suleman Bhana, MD y revisado por la Comisión de Marketing y Comunicaciones del Colegio Estadounidense de Reumatología.

La presente información se proporciona con el único fin de brindar educación general. Para el asesoramiento médico profesional, el diagnóstico y el tratamiento de afecciones médicas o de salud, consulte a un proveedor de atención médica calificado.