Manejo de Su Enfermedad Reumática

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Datos Importantes

  • Usted no está solo. En los Estados Unidos, alrededor de 50 millones de personas de todas las edades y de ambos sexos, padecen artritis u otras afecciones reumáticas.
  • Muchas enfermedades reumáticas son dolencias crónicas. No es probable que desaparezcan.
  • Puede que no haya cura para su afección, pero existen tratamientos efectivos disponibles para la mayoría de estas enfermedades.
  • Muchas personas con enfermedades reumáticas viven una vida plena y feliz por muchos años.

Si recientemente le han diagnosticado artritis o alguna de las otras enfermedades reumáticas, quizás se sienta ansioso o incluso un poco abrumado. Es una respuesta natural ante un giro inesperado en la vida.

¿Cómo puede manejar sus inquietudes concretas? Conozca los hechos, empezando con la realidad. Con el tratamiento adecuado, se puede manejar esta afección y seguir viviendo una vida agradable y productiva. Existen numerosos medicamentos, terapias de eficacia comprobada y especialistas que pueden ayudarlo.

Sin embargo, usted también tiene que tomar el control de la situación. Eso significa que debe ejercitarse en forma adecuada, descansar mucho y alimentarse bien. También significa que debe aprender acerca de su enfermedad y tomar medidas para cubrir sus propias necesidades. El conocimiento que adquiera y el enfoque positivo con el que encare su nuevo estilo de vida marcarán la diferencia entre tan solo sobrellevar la enfermedad reumática y vivir plenamente a pesar de su diagnóstico.

¿Qué es una enfermedad reumática?

La artritis y otras enfermedades reumáticas forman parte de una familia de enfermedades que pueden provocar inflamación (enrojecimiento, hinchazón y dolor), deterioro en las articulaciones y dolor en las estructuras adyacentes. También dificultan la realización de las actividades cotidianas. De hecho, hay más de 100 enfermedades reumáticas diferentes, entre ellas: osteoporosis, artritis reumatoide, gota, fibromialgia, artrosis, lupus eritematoso sistémico, espondilitis anquilosante y esclerodermia. Aunque los síntomas pueden variar, por lo general estas afecciones atacan al aparato locomotor: los huesos, las articulaciones, los músculos y los tendones que contribuyen a su funcionamiento. Algunas personas también tienen complicaciones en órganos internos o incluso más de una de estas afecciones al mismo tiempo.

Por lo tanto, es posible que su médico de cabecera, reumatólogo u otro profesional de la salud tarde un poco en determinar su diagnóstico particular y el mejor tratamiento a seguir. Su participación y su grado de paciencia serán una gran contribución para un diagnóstico exitoso y para sus niveles de comodidad.

¿Qué puede hacer? Haga valer su consulta médica.

  • Planifique sus consultas con el proveedor de atención médica y, sobre todo, comuníquese.
  • Vaya con una lista de inquietudes específicas.
  • Solicite un turno más prolongado cuando pida una consulta si tiene varias inquietudes, de modo que su médico pueda tener tiempo suficiente para atenderlo.
  • Contemple la posibilidad de llevar un acompañante para que pueda escuchar al proveedor de atención médica y tomar notas si correspondiese.
  • Responda las preguntas del profesional de manera honesta y directa.
  • Hable sobre sus emociones, estrés o malestar, si es que están interfiriendo con su estilo de vida.
  • Pida una explicación clara si no comprende algún tratamiento recomendado, ya sea en cuanto a los beneficios, las instrucciones y la duración.
  • Haga un esfuerzo coordinado para saber más acerca de su afección y la mejor manera de sobrellevarla. Pregunte dónde puede encontrar fuentes de información confiables para aprender más sobre su afección y los recursos comunitarios.
  • No sienta vergüenza de preguntar sobre los costos y los efectos secundarios de los medicamentos, los tratamientos u otros puntos conversados.

Busque ayuda y recursos

Identifique el equipo de profesionales médicos que más lo beneficiarán y amplíe sus conocimientos acerca de las tareas que realizan. En primer lugar, su reumatólogo (quien está capacitado en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades reumáticas) probablemente trabaje en relación estrecha con su médico de cabecera. Una vez que haya recibido un diagnóstico, dispone de varios otros profesionales especializados en reumatología que pueden ayudarlo a manejar su afección, entre ellos:

  • enfermeras;
  • fisioterapeutas;
  • terapeutas ocupacionales;
  • farmacéuticos;
  • educadores de la salud;
  • trabajadores sociales;
  • psicólogos;
  • cirujanos ortopédicos;
  • enfermeras practicantes/auxiliares médicos;

Participe

En lugar de dejar que su afección reumática controle su vida, participe. Juegue un papel activo en la planificación de su tratamiento. Haga preguntas. Trabaje con su reumatólogo y su equipo médico para decidir qué tratamientos pueden funcionar mejor. Ponga énfasis en saber más acerca de:

  • sus medicamentos
  • los programas de ejercicios
  • la relajación y el manejo del dolor
  • la protección de las articulaciones
  • el equilibrio entre descanso y actividad
  • la nutrición y el control de peso
  • el manejo del estrés

Hable con otras personas

Como refuerzo personal, busque grupos de apoyo donde pueda hablar, compartir experiencias e interactuar con otros. Consulte con su médico o profesional de la salud acerca de cuáles son los grupos de voluntarios comunitarios en su área que puedan brindar información y asistencia adicional. También puede cambiar las cosas a nivel nacional si se une al Advocates for Arthritis Program del Colegio Estadounidense de Reumatología, una red de miembros y pacientes informados acerca de las actividades en el Congreso que afectan la atención médica que se brinda al paciente, la práctica de la reumatología y los fondos federales asignados a la investigación reumatológica. Puede ayudar a generar apoyo para la investigación y el activismo que mejoran la calidad de vida de los pacientes como usted.

Mantenga una actitud positiva

Aunque no lo crea, su actitud puede cambiar las cosas. Su compromiso con su tratamiento y su nueva situación redirige sus energías hacia el éxito.

  • Sea flexible y esté abierto a las distintas opciones de tratamiento.
  • Busque nuevas maneras de seguir disfrutando de sus actividades favoritas.
  • Sea positivo.
  • Comuníquese abiertamente y aliente a los demás a hacer lo mismo.
  • Recuerde que está bien pedir ayuda.
  • Mantenga su sentido del humor.

Manténgase activo

¿No le interesa ejercitarse? Piénselo de nuevo. El ejercicio puede ayudarlo a disminuir el dolor, reducir los síntomas de la enfermedad y contribuye básicamente a su flexibilidad general. Además, mejorará su actitud mental.

Seleccione un conjunto de ejercicios que contribuyan a lograr un mejor estado físico y al fortalecimiento. Existen diversas actividades que pueden incluirse en un programa de ejercicios, como caminar, hacer gimnasia aeróbica en el agua, andar en bicicleta o bailar. Puede hacerlo con amigos, llevarse un libro grabado en audio o simplemente comenzar. El truco es empezar y establecer una rutina. Si el ejercicio que eligió es agotador, consúltelo primero con su médico.

No se rinda

Tómese el tiempo necesario para estar mejor. No se sienta culpable de pedirles a sus familiares, amigos y colegas el apoyo que necesita para descansar, ejercitarse y recibir asistencia médica. Aprenda a decir “no” a los compromisos externos siempre que sea necesario, de modo que pueda enfocarse en mejorar. Muchas personas con enfermedades crónicas se sienten deprimidas, desalentadas o incluso abrumadas en algunas ocasiones. Asegúrese de obtener el apoyo que necesita de sus amigos, familiares, la iglesia y/o consejeros para sobrellevar la enfermedad.

Sobre todo, ¡no se rinda! Sí, se trata de una enfermedad crónica y no, tal vez no tenga cura. Pero muchísimos pacientes con enfermedades reumáticas llevan vidas plenas y felices aprendiendo, comunicando, compartiendo y encarando el cambio con un enfoque positivo. ¿Por qué no ser como ellos? Tome el control sobre cómo vivir con una enfermedad reumática.

Revisado en abril de 2015 por Carole Dodge, fisioterapeuta de la Comisión de Marketing y Comunicaciones del Colegio Estadounidense de Reumatología y preparado por la Asociación de Expertos en Reumatología, una División del Colegio Estadounidense de Reumatología (ACR).

La presente información se proporciona con el único fin de brindar educación general. Para el asesoramiento médico profesional, el diagnóstico y el tratamiento de afecciones médicas o de salud, consulte a un proveedor de atención médica calificado.